jueves, 25 de diciembre de 2008

Lamu

Como era inevitable comparar Zanzibar con Lamu voy a aprovechar para escribir el artículo sobre Lamu.  Estuvimos hace casi dos años pero varios amigos han ido entretanto y no parece que las cosas hayan cambiado mucho.
De todas las ciudades que he visitado en el África subsahariana Lamu es sin duda la que más me ha gustado.  El pueblecito de Shela también es precioso aunque quizás resulte un poco más artificial, es la zona donde están los mejores hoteles y está mucho más cuidado que la ciudad.  Desde luego es el mejor sitio para alojarse, para estar cerca de la playa y en un sitio tranquilo.  También por el riesgo de malaria que es aquí bastante serio: cuanto menos densidad de población haya alrededor menor es el riesgo.  Pero tampoco hay que ir con miedo, desgraciadamente la auténtica enfermedad que asola África es la pobreza, y que yo sepa no es contagiosa.  La malaria es una enfermedad que se cura fácilmente si se detecta en una fase temprana.  Ningún turista que tenga fiebre muy elevada y tiritonas va a esperar más de la cuenta para acudir al médico.  No hace falta estar en una ciudad importante, en cualquier dispensario de pueblo en Kenya, previo pago, suelen tener todo lo necesario para hacer la prueba de la malaria y administrar el tratamiento.  Hablo del tema de la malaria ahora porque tengo una amiga que pasó su baja de maternidad en Lamu Town, unos dos meses, y tanto ella como el bebé cogieron la malaria, pero apenas la sufrieron.  En cuanto vieron que tenían fiebre alta fueron al hospital local, y a pesar de las apariencias fueron muy eficaces.  Enseguida se les practicó el test y se les dió la medicación, y en un par de días ya se encontraban perfectamente, de hecho no fue peor que un catarro.  El tratamiento que se utiliza para curar la malaria hoy en día es muy eficaz, y combina derivados de la quinina, que es el fármaco clásico que siempre se ha usado para combatir el paludismo, combinados con extractos de una planta que se llama artemisina y que compensa la resistencia que ha desarrollado el parásito a la quinina.  En un máximo de tres días se cura la malaria siempre y cuando se detecte en una fase temprana.  Por eso en África o después de un viaje a África es muy importante hacerse la prueba cuanto antes si hay síntomas sospechosos.  El gran drama es que la población local a menudo no puede permitirse las pruebas y el tratamiento (a pesar de que el precio no supera los 3€ diarios) o no está bien informada al respecto, y por ello no acude al médico hasta que ya es demasiado tarde...
En fin, este es un problema común a casi todo el África subsahariana y no particular de Lamu, espero que no llegue a disuadir a nadie de realizar el viaje, pues con un poco de prevención y sentido común lo normal es no coger la malaria, y en el peor de los casos es una enfermedad que se cura rápido y sin complicaciones si se detecta a tiempo.
Lamu es una ciudad pequeña, de calles estrechas y abigarradas, llena de recovecos y celosías, mujeres tapadas de la cabeza a los pies y hombres reunidos a la sombra de los árboles en las plazas.
Es una ciudad de pescadores y se ve sobre todo en el puerto y en el mercado.  Los pescadores suelen ir vestidos de manera tradicional, con un kikoi descolorido enrollado a la cintura.  Los barcos son preciosos, son las típicas barcas árabes o dhow de vela,  con el mástil de madera de manglar.
En Lamu abundan los manglares, de un verde brillante.  Forman canales por los que los barcos tienen que maniobrar con mucho cuidado para salir a las zonas de pesca.  Hoy en día casi todos tienen motor.  Dependiendo de la dirección del viento lo utilizan sólo a la ida o a la vuelta, y les facilita muchísimo la tarea.  Sin motor no podrían salir a pescar todos los días pues sólo con la vela no siempre se puede maniobrar en estos estrechos canales.  De hecho se suele ver a los que no tienen motor encallados en los bancos de arena que se forman en los canales.
Quizás el detalle más bonito de la ciudad sean las puertas.  Puertas de madera talladas que son auténticas obras de arte, famosas en toda África.  Las paredes también son llamativas: muchas son de piedra de coral blanco.  La mayor parte están viejas y el coral ha quedado cubierto por sucesivas capas de moho y cal, a menudo la última es de moho renegrido.  Pero las más nuevas o las que han sido restauradas son impresionantes.  Aquí parece que no ha llegado la chapa metálica ondulada tan omnipresente en África.  Los tejados siguen siendo todos de makuti y es todo un regalo para la vista.
No hay más vehículos de motor en la isla que una ambulancia y no sé si habrá llegado ya alguna moto.  Pero la mayor parte del tráfico rodado lo constituyen burros cargados de mercancía o arrastrando un carro, y alguna que otra bicicleta.

Cómo llegar
Desde Nairobi, en avión con Fly540 si se compra sólo el billete, o mejor con Air Kenya, que sale de Wilson, el aeropuerto secundario de Nairobi, donde todo es mucho más rápido y no hay tanto control de seguridad ni tanto gentío.  En un paquete combinado con hotel sale más barato y se evita el tráfico y el follón de Jomo Kenyatta.  También se puede ir por tierra, en autobús o matatu, pasando por Mombassa y Malindi.  El último tramo, después de Malindi, tiene fama de peligroso, los matatus viajan en convoy.

Cómo moverse por allí
El aeropuerto está en la isla de Manda.  Hay un barquito que lleva a Lamu ciudad.  Si se ha comprado un paquete combinado habrá un barquito directo al hotel si está en Shela.
Para ir de Shela a Lamu se puede ir andando (un par de kilómetros) aunque de noche es preferible no hacerlo y de día puede hacer mucho calor, o se puede ir en barquito también.
Muy recomendable hacer una salida en un barco más grande (dhow) para visitar los canales, los manglares y alguna playa virgen, mucho más bonitas que la playa principal de Shela.  Muy importante asegurarse de que el barco tiene sombra y de que el capitán llevará barbacoa y todo lo necesario para hacer la comida en el barco, porque en la playa no hay sombra y puede haber babuinos hambrientos que pueden convertir una agradable comida en una auténtica batalla campal.  Recomiendo a nuestro capitán, Amed, 0720794302.  Es muy organizado, tiene todo lo necesario y lo hemos recomendado a muchos amigos siempre con muy buen resultado.  En caso de ir con niños tanto él como su ayudante Abdullah son un encanto y se ocupan muchísimo de los pequeños.

Dónde alojarse
Yo prefiero Shela, porque está en la playa y es más tranquilo.  Nosotros nos quedamos en la Bahari Guesthouse.  Está muy bien pero sólo si se reserva la penthouse, que es todo el piso de arriba.  Es una habitación con dos camas estilo Lamu, y una terraza muy grande con una vista espectacular, hamacas y camas para vaguear al aire libre y una mesa donde se pueden servir todas las comidas sin tener que bajar al restaurante.  Muy íntimo.  Las desventajas son que puede hacer mucho calor por la noche (no hay aire acondicionado ni ventilador) y para familias con niños pequeños, se sube por una escalera muy peligrosa.
Por un precio similar, quizás un poco más barato, hay un sitio nuevo algo más grande con piscina que se llama Jannatan House.  Lo han probado algunos amigos y les ha gustado.
También muy recomendable, un poco más caro, Banana House & Wellness Centre.
Una alternativa muy interesante es acampar en alguna isla desierta.  Se puede negociar el viaje en barquito con noche y así visitar alguna isla más remota.
El hotel más caro de Shela es el Peponi, desde fuera no tiene mala pinta, pero por lo que he oído no vale la pena pagar lo que cuesta.
Si la estancia va a ser un poco larga y se va en un grupo lo suficientemente grande (al menos cinco o seis días, al menos tres familias), como en el resto de la costa de Kenya, la mejor opción calidad/precio suele ser alquilar una casa, que viene con servicio y cocinero.  Es como estar en un hotel porque te lo hacen todo, y suelen ser casas bastante espectaculares y por un precio más que razonable si comparamos con los hoteles.  Pero hay que tener en cuenta que requiere un poco de organización: hay que explicar muy bien al cocinero lo que se quiere comer y en qué cantidad, y preparar la lista de la compra, y de verdad que no es tan fácil como parece planificar comidas para 12 personas durante una semana.  Hay muchas posibilidades, la más conocida es langatalink.  Buscando en google se pueden encontrar otras agencias y casas que se anuncian sin intermediarios también.

Qué traer
- Una vez más, repelente de mosquitos, mosquitera propia o algo para tapar los agujeros de la mosquitera, que probablemente alguno tendrá.
- Un paraguas para usarlo como sombrilla para visitar la ciudad, para caminar por la playa o para darse el paseo de Shela a Lamu.  Por supuesto gafas de sol, gorro y protección solar.




martes, 16 de diciembre de 2008

Zanzibar, guía práctica



Transporte
Lo más rápido por supuesto es volar.  Desde Nairobi Fly540 parece ser la compañía más barata.  La publicidad es un poco engañosa, las tasas encarecen mucho un vuelo que en teoría sólo cuesta 200$ i/v.  Hay que añadirle unos 150$ más de tasas al comprar el billete, y a la vuelta, en el aeropuerto de Zanzibar, ¡sorpresa! hay que pagar otros 30$ por cabeza.  El vuelo de vuelta se hace muy largo.  Retraso casi seguro porque hay que esperar a que llegue el avión de Kenya.  Escala muy incómoda en Mombassa.  Mientras que a la ida es muy breve y no hay que bajarse del avión, a la vuelta como se entra en Kenya hay que bajarse del avión, pasar el control de pasaportes, recuperar el equipaje porque también lo controlan, pasar no sé cuántos controles de seguridad, etc.  Para cuando vuelve a salir el avión hacia Nairobi ha pasado más de una hora.  Así que aunque parezca un vuelo corto lo desaconsejo totalmente para un fin de semana.
La alternativa desde Nairobi es el autobús o el coche y después el ferry desde Dar es Salam.  Viaje muy interesante para quien tenga tiempo, con posibilidad de ir parando en Arusha, Ngorongoro, etc.

Playa de Paje
No nos hemos movido demasiado por la isla como para poder comparar con conocimiento de causa, pero por lo que nos han contado y lo que se ve desde el avión creo que es una playa de lo más recomendable para quien prefiera un lugar un poco apartado por encima de un hotel bueno o para quién quiera practicar deportes acuáticos.  Si la prioridad es un hotel bueno no es el mejor sitio.

Cómo llegar, cómo moverse
En taxi desde Stone Town o el aeropuerto unos 40$.
En Paje pueblo y en casi todos los hoteles hay posibilidad de alquilar motos o bicicletas.

Dónde alojarse, dónde comer
Nosotros nos quedamos en Paradise Beach Bungalows.  Elegimos el sitio por la comida y estuvo a la altura de las expectativas, excelente.  No podemos decir lo mismo de las habitaciones que dejaban bastante que desear...  Sin embargo el entorno es maravilloso y el jardín del hotel está muy arbolado, tiene hamacas, mucha sombra y es muy agradable.  
Estuvimos pensando en cambiarnos a un sitio un poco mejor pero los que vimos estaban demasiado cerca del pueblo y muy apiñados, con muy poco espacio frente a la playa y casi nada de sombra, así que con niños pequeños creo que estábamos en uno de los mejores sitios, y por lo que he leído en otras críticas de hoteles de la zona, creo que la comida era insuperable.  Eso sí, hay que encargar todas las comidas con antelación y armarse de paciencia.  Destacan los entrantes sorpresa, la langosta con salsa de coco, el sushi y los makis que prepara Saori.
Están construyendo otro hotel con bastante buena pinta justo al lado, así que ésa podría ser una buena opción en el futuro, está lo suficientemente cerca como para venir a comer y cenar todos los días al Paradise Beach!
Como no sabemos todavía cómo se va a llamar este nuevo hotel y no hay que pagar nada para reservar en Paradise una posibilidad es venir aquí para empezar y luego desde ahí mirar los hoteles de alrededor.

Actividades
Es la playa ideal para deportes acuáticos.  También es buena para correr.
A unos 15 mn andando hacia el pueblo de Paje, en un hotel que se llama Arabian Nights, hay un centro de buceo y de kite surf.  Los dos están muy bien, muy majos todos los instructores. Hicimos un curso de kite surf y buceamos varios días, uno de ellos vimos un grupo de delfines!
Precios: Curso de kite surf de tres días con material 300€
Buceo, con material, seis inmersiones en tres salidas unos 200€
También alquilan
 canoas y creo que material de windsurf.
Hay una reserva natural bastante cercana donde hay monos cólobos rojos, creo que son endémicos de Zanzibar.  También un santuario de tortugas marinas.  No fuimos, nos dio mucha pereza, los monos ya los habíamos visto desde el coche y tortugas ya hemos visto alguna vez.
Visita a Stone Town, visita a una granja de especias, salida en barco a buscar delfines...
Nuez moscada

Qué traer
  • Además de repelente de mosquitos, si vas a quedarte en el mismo sitio donde nos quedamos nosotros o en cualquier otro de la misma categoría, mosquitera propia o algo para tapar los agujeros de las del hotel... Nosotros las tuvimos que remendar con celo.
  • Dinero en efectivo bastante abundante, dólares y euros.  No hay cajeros en Paje, ni en ningún sitio aparte de Stone Town, es decir, a 65 Km y 40$ de taxi, y además estos cajeros no dan más del equivalente a unos 300€ al día...  Nosotros tuvimos problemas de liquidez!  Además casi en ningún sitio aceptan tarjetas de crédito y cuando lo hacen clavan una comisión del 10%.  Dólares y Euros porque algunos precios están en € y otros en $, y si quieres pagar en la moneda opuesta te hacen un cambio malísimo pasando por los chelines tanzanos.
  • Cangrejeras u otro calzado acuático...  Hay muchas conchas cortantes y restos de los palos afilados que clavan las mujeres en la arena para cultivar las algas, si caminas con los pies en el agua, la arena está muy blandita y acabas pisando algún objeto punzante que no se ve, todos hemos acabado con alguna herida bastante dolorosa en los pies.

Zanzibar, Stone Town



Stone Town fue durante mucho tiempo la perla del Índico, una rica y próspera ciudad portuaria, centro neurálgico del comercio de especias, marfil y esclavos.  Fue sultanato y después protectorado británico, hasta que Zanzibar consiguió independizarse en los años sesenta.  Ahora es la capital de algo que denominan Gobierno Revolucionario de Zanzibar, que pertenece a Tanzania pero con un alto grado
 de autonomía.
Aquí nos han cantado tantas veces las alabanzas de esta ciudad swahili que finalmente me ha resultado un poco decepcionante.  No hay duda de que tiene su encanto, con sus puertas talladas y el aroma árabe que la envuelve, pero lo cierto es que la ciudad se cae a pedazos.  Es inevitable comparar con Lamu, y creo que Stone Town sale perdiendo.  Yo pensaba que estaría algo más cuidada al ser más grande, más turística y más conocida, quizá recibiría más subvenciones...  Pero no parece ser el caso.  Me ha parecido que está en bastante peor estado que Lamu, mucho más sucia y descuidada, excepto la calle comercial, que está llena de "multinacionales" del souvenir africano (Kikoy, pareos de Kenya, OneWay, camisetas bordadas también de Kenya, y otras tiendas regentadas por indios en su mayoría que venden ropa importada de la India y los habituales recuerdos africanos al triple del valor habitual), y que por tanto resulta bastante artificial, y nada agradable de recorrer por el acoso constante de los vendedores ambulantes.

También nos llamó la atención la proliferación de galerías de arte que venden los mismos seis o siete modelos de cuadro en diferentes tamaños, que deben de pintar en serie, me pregunto si por falta de creatividad o porque son los modelos superventas entre los turistas y por tanto lo que da dinero...  Pero qué tedioso deb
e ser para los artistas, no?
En fin, la sensación que deja Stone Town es de pena por lo bonita que debió de ser en su momento de esplendor.  No deja de ser interesante pero creo que si vuelvo a Zanzibar me va a costar sacrificar un día de playa para volver a visitarla.

Zanzibar, playa de Paje




Acabamos de volver de pasar diez días en Zanzibar.  La isla es una maravilla, un vergel lleno de plataneras, cocoteros y toda clase de árboles tropicales, playas de arena blanca y aguas turquesa.  Caímos en la playa de Paje, en la costa Este, un poco por casualidad, porque alguien me habló del hotel de una japonesa que hacía buen sushi y ése fue el criterio.  Pero la verdad es que fue todo un acierto, no tanto por el hotel como por el sitio.  Es una de las playas menos desarrolladas de la isla, está a unos 65 Km de la ciudad, así que es poco turística.  Tiene muchísimo colorido local porque las mujeres de los pueblos de alrededor se dedican a cultivar algas en el mar y cuando la marea está baja vienen a ocuparse de sus huertitos marinos y se afanan hasta que empieza a subir la marea.  Aprovechan el movimiento del agua para sacar la cosecha, arrastrando los sacos hasta la playa.  Luego estas algas las secan y se las venden a un intermediario que después las envía a Japón.

Estos días, como casi siempre, hemos hablado bastante del tema del desarrollo en África...  Para arrastrar sus sacos (que pesan bastante) les atan una cuerda fina de plástico y le hacen un nudito al final.  El nudo es muy pequeño y suelen llevar varios sacos, así que constantemente se les escapa alguno.  Un día que andaba paseándome observándolas terminé ayudando a una viejita que trataba de arrastrar cinco sacos a la vez ella sola, y cada paso tenía que parar a reorganizarse porque se le escapaba alguno.  La acompañé y le saqué dos sacos.  Tal y como parecía era horrible tirar del saco con el nudito aquel.  Cada poco se escapaba, y si le dabas un par de vueltas a la cuerda alrededor de la mano como la cuerda es fina y el saco pesa enseguida se te corta la circulación.  Los diez minutos que estuve tirando de la cuerda se me ocurrieron al menos tres maneras totalmente gratuitas de facilitarme la existencia:
1.  Atar un palo al extremo de la cuerda para agarrar del palo y que no se escape.
2.  Utilizar el culo de una botella de plástico o el mango de las botellas de aceite que consumen aquí con el mismo propósito.
3.  Atarse un pañuelo en la mano para poder enrollarse la cuerda sin clavársela.
Estas mujeres no realizan esta tarea diez minutos un día como yo sino al menos una hora diaria durante toda su existencia porque hay desde chavalinas de unos diez años hasta venerables ancianas...  ¿Cómo no se les ha ocurrido a ellas ningún sistema más cómodo para acarrear los sacos en el agua?  Es un ejemplo entre muchos que vemos a diario de cómo aquí la gente no hace nada por mejorar su calidad de vida, ni siquiera en cosas pequeñas que no cuestan dinero.  Para mí es un misterio porque creo que ya conozco bastante bien a unos cuantos africanos y no creo que sea inteligencia o imaginación lo que les falte...
Pueblo de Paje

Estuvimos buceando.  Los bancos de peces no son demasiado numerosos.  Es porque los pescadores locales no salen a pescar fuera del arrecife.  Lo hacen dentro que es más fácil y menos peligroso.  Pero es la zona de cría y no discriminan, arrastran las redes y se llevan todos los pezqueñines...  Lo raro es que todavía haya peces!  Otro misterio sin resolver, nunca habíamos visto un pueblo pesquero sin barcos no ya grandes sino medianos siquiera.  Sólo barquitas minúsculas con las que no nos extraña que no quieran salir del arrecife.  Nada que ver con los barcos que hemos visto en Senegal o incluso aquí al lado en Lamu.

martes, 2 de diciembre de 2008

Vergüenza ajena

Vergüenza ajena es lo que siento aquí muchas mañanas cuando miro el tablón de anuncios interno de la ONU. Como muestra algunos ejemplos extraídos de anuncios publicados esta semana por personal internacional de la ONU, es decir, gente que gana unos 8000 dólares al mes:

Esta silla la vende entre otros objetos un expatriado que se va después de varios años en Nairobi. No sólo no le da vergüenza poner la foto sino que además pide 1000 chelines (10€), y ése ya es el segundo precio, la primera vez que sacó el anuncio pedía 2000 (20€).


Otra expatriada publica el siguiente anuncio:

Household Items for Sale
Miscellaneous
Lamp shades (8 @ 800 ea) 6,000
Quilts (2 @ 1500 ea) 3,500
Clothes
hangers (35) 1,000
Runner rug 500
Waste baskets (4 @ 400 ea) 1,600
Mattress
high density 6’ x 3’ x 6” 4,000
Kitchen Items
French
coffee press 3,000
Stainless steel teapots: small 300
med 1,000
Coffee mugs (5) 500
Sauce pots with lids (3) 5,000
Large spoons,
slotted turner,
Rolling pin, ice cream scoop 1,000
Strainer 800
Cookie sheet 400
Graters (2) 300
Fry pans (2) 3,000
Food thermos
400


Para hacerse una idea de los precios en € basta con quitarles dos ceros. Por si alguien no sabe inglés, destaco algunos ejemplos: las perchas, 35 por 10€, o la bandeja del horno por 3€, la cafetera por 30€ (el mismo tipo de cafetera vale en Ikea 10€ y made in China en el super aquí 6€), etc.
Esta gente gana miles de dólares al mes y está vendiendo objetos viejos (o muy viejos) por un valor muy superior al que tendrían en Europa o EEUU, donde probablemente incluso tendrían que pagar por deshacerse de una silla como la de la foto. Lo hacen además después de llevar al menos un par de años aquí en Kenya, es decir, en un país donde más de la mitad de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, y donde han tenido a gente trabajando a su servicio de jardineros, guardas, limpiadores, etc. Han visto en qué condiciones de precariedad vive esta gente bastante de cerca, y no sólo no son capaces de regalarles estos objetos, que les harían felices porque están absolutamente fuera de su alcance, sino que se toman la molestia de andar cogiendo el teléfono y recibiendo muchas visitas de posibles interesados para ganarse un par de cientos de dólares...
Uno se pregunta cómo es posible que alguien compre estas cosas. Pero la verdad es que aquí hay mucha gente dispuesta a hacerlo porque muchos objetos cotidianos son aquí difíciles de encontrar o resultan incluso más caros que los de estos anuncios pues los objetos importados tienen impuestos bastante elevados, a veces incluso alrededor del 60 por ciento de su valor. Los kenyanos de clase media a lo mejor ya pueden permitirse algunos de estos objetos de consumo pero si pueden ahorrarse un par de euros prefieren optar por la versión usada, a veces aunque la diferencia sea muy pequeña.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Nairobi, welcome to the real world!

Ayer fui a recoger unas cosas a casa de mi costurera y me pidió ayuda para lo siguiente. Está ayudando a unos niños de 5 y 7 años, vecinitos. Su mamá murió hace 5 años, poco después de nacer el pequeño. Entró en su casa una banda de delincuentes a robar y fue víctima de una violación en masa. (Y uno se pregunta qué pueden robar en estas casas, es gente que vive en el límite de la pobreza absoluta). Al poco tiempo murió enferma como consecuencia de la violación, no se sabe muy bien si de SIDA o alguna hemorragia interna. El papá poco después también enfermó de SIDA. Parece que no está muy bien de la cabeza, pega a los niños, no se ocupa de ellos, incluso los deja fuera de casa por la noche. Ayer me los enseñó y la verdad es que estaban en un estado lamentable. El papá los había dejado fuera por la noche y había estado lloviendo casi toda la noche. Ya era tarde y no podían pedir ayuda a ningún vecino, todos estaban ya durmiendo. Se refugiaron en la caseta de las letrinas. Estaban sucios, tristones, mojados, descalzos y llenos de moratones. Se me partía el corazón. El mayor no había podido ir al colegio porque el papá se había ido y había dejado la casa cerrada, así que no podía coger su uniforme, y aquí sin el uniforme no les dejan entrar en el colegio... Mi costurera lleva tiempo dándoles de comer pero dice que no puede seguir, ya les cuesta alimentar y vestir a su propio niño. Ha llevado a los niños a la policía, la policía la mandó al departamento que se ocupa aquí de la infancia, pero le dicen que no pueden hacer nada, si está el padre vivo él es quien debe ocuparse de los niños. Pero no lo está haciendo, y no le han dado ninguna solución.
LLevo dos días dándole vueltas a esta historia. Le dejé a mi costurera algo de dinero y ya les ha comprado zapatos, algo de ropa y va a seguir alimentándolos de momento. Los llevamos al centro médico para hacerles la prueba del HIV, porque si lo tienen como sus padres lo primero es que reciban la medicación. La buena noticia es que han dado negativo. Estoy tratando de enterarme de qué podemos hacer para que los admitan en algún orfelinato. Tengo algunas amigas que colaboran con orfelinatos, pero aunque hemos preguntado a los encargados no nos han dado una solución inmediata. Seguimos esperando que nos aclaren cuál es el procedimiento. Según mi costurera el papá estaría dispuesto a que alguien se hiciera cargo de los niños. A mí me daban ganas de traérmelos a casa, pero en este país estas cosas no son nada sencillas. En cuanto el padre se entere de que hay una mzungu (blanca) de por medio seguramente empiece a poner denuncias o pedir dinero, que es lo que suele suceder aquí en estos casos...
Continuará... (y para esta entrada sí que me gustaría ver algún comentario!)

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Doha, guía práctica


Dónde alojarse
Bueno, más bien lo que puedo aconsejar es dónde NO alojarse!  Mi hotel (elegido por la organización de la conferencia) hubiera estado fenomenal si se hubiera presentado como tres estrellas, pero se presentaba como cinco estrellas.  Para más información, ésta es mi crítica en TripAdvisor.  Pero lo peor no era el hotel en sí sino el barrio, todo en obras y sin un sólo restaurante agradable si no contamos los de los hoteles Sheraton y Four Seasons, nada baratos por cierto.  Alrededor todo está en obras y aparte de un centro comercial enorme llamado City Centre no hay gran cosa.  Aunque si el hotel tiene playa (Sheraton o Four Seasons) puede estar bien.
Así que si tengo que volver a Doha alguna vez procuraré alojarme en la zona "vieja" de la ciudad (en realidad todo ha sido reconstruido nuevo, parece una reproducción, pero tiene ambiente y buenos restaurantes no demasiado caros), se llama Souq Waqif.  Allí también es un poco más fácil conseguir taxis en caso de que haya que trabajar en el barrio nuevo (dudo que nadie vaya a Doha por otro motivo que no sea trabajo).  Ojo mujeres solas, puede que resulte un poco más difícil lo de encontrar alojamiento por aquí, algunos hoteles no nos aceptan sin "dueño" (padre o marido, con documentación que lo demuestre).

Dónde comer
En el Souq Waqif, casi en cualquier sitio, hay muchos restaurantes árabes con muy buena comida, nos gustó especialmente uno iraquí, y también muchos cafés para fumar shisha donde hay riquísimos zumos de guayaba y también comida local.

Dónde NO comer
En un restaurante que tiene muy buena pinta en el centro de Al Corniche, con una especie de Oryx gigante de juguete delante, fue la mascota de los juegos asiáticos que se celebraron aquí.  Tiene una terraza preciosa con una vista muy bonita pero todo es carísimo y aunque se supone que es libanés la comida es más bien occidental.  Yo me pedí el pescado de la casa y era un filete empanado con patatas fritas congeladas, y la cena me salió por casi 40€!

Cómo moverse por Doha
Cuesta bastante encontrar taxis!  Los turquesa son los que tienen buen precio.  Los taxis de los hoteles cuestan tres veces más.  Conviene esperar a que llegue alguien en un taxi azul, si es un hotel grande y transitado suele llegar gente.  Si no se está en un hotel grande o en el centro o cerca de algún centro comercial creo que lo mejor es hacerse con una tarjeta SIM local y cogerse el número de un taxista para poder llamarlo.  Transporte público escaso.  En el peor de los casos las distancias no son tan enormes e incluso ir de la zona vieja a la nueva puede ser un paseo agradable por la tarde noche, cuando no hace calor, una media hora andando.

Excursiones al desierto
Como no hay mucho más que hacer me embarqué en una de estas excursiones organizadas de medio día.  Son un poco estafa para turis (aunque me pregunto qué turis...  igual es que todo el mundo que viene a las conferencias consigue escaquearse una tarde como yo).  Casi todo el tiempo se va en el viaje de ida y de vuelta.  Una vez en el desierto más o menos una hora es interesante: conducen como locos subiendo y bajando dunas como si fueran montañas rusas con el coche envuelto en una nube de arena, y paran a ver la puesta del sol cerca del mar interior, muy bonito.  Pero luego te llevan a un supuesto campamento beduino a cenar y allí de verdad que lo estropean todo.  En realidad es un sitio donde los locales celebran bodorrios y parece una enorme discoteca al aire libre, todo lleno de lucecitas de neón por todas partes y música discotequera con toque árabe atronando para cuatro gatos que íbamos en esta excursión.  Creo que con decir que el té es lipton y te lo sirven en tazas de papel os podéis hacer una idea.  Nada de una cena con encanto a la luz de las antorchas en el desierto...  Yo iba sola y no podía elegir, tuve que hacer varias llamadas a diferentes compañías para encontrar una que tuviera una salida aquel día, pero si podéis elegir coged la excursión más corta que no incluye la cena.  Y por supuesto evitar el viernes y el sábado que debe parecer el desierto la M-30 en plena hora punta.
A mí me hubiera gustado conducir yo misma, pero para eso creo que habría que cogerse un taxi hasta donde están todos los tenderetes de alquiler de motos quad. 
 

Dónde encontrar información una vez en Doha
Comprar el Time Out Doha nada más llegar, está todo lo necesario

Cuánto cuesta estar en Doha
Mi hotel costaba alrededor de los 250$ alojamiento y desayuno.  Creo que hay hoteles bastante buenos a partir de 150$.
Taxi desde el aeropuerto 32QR, que son unos 10$  Un trayecto en la ciudad alrededor de 20QR, o 6-7$.  Evitar los taxis que no son azul turquesa, son mucho más caros.
Comer en la zona nueva sale carísimo, en los hoteles un café sale por unos 8$, un sandwich con un poco de ensalada por 25$.  En Souq Waqif se come muy bien por 12 a 15$.

Qué traer a Doha
  • Libros, películas, revistas, pasatiempos, cualquier cosa que a uno le guste hacer en la habitación del hotel porque la televisión no tiene mucho que ofrecer y en las horas de más calor del día ni siquiera vale la pena salir a la calle, hace mucho calor y está casi todo cerrado hasta que cae la tarde.
  • Ropa de abrigo porque en los interiores puede hacer mucho frío.  Y no vale un simple chal, yo no soy friolera y me tuve que comprar una chaqueta de lana y me tenía que poner calcetines mientras trabajaba, menos mal que los suelo llevar para el avión porque no podía imaginarme semejante exageración.  Más de una hora sin moverse demasiado y empiezas a notar los primeros síntomas de congelación en pies y manos.  En un momento dado o en caso de olvido la manta del avión puede venir estupendamente.
  • Un bolso grande para guardar la ropa de abrigo cuando se sale a la calle, ya no hace falta.
  • Gafas de sol, crema solar, gorro, si se va a estar fuera entre las diez y las cuatro de la tarde.
  • Ropa discreta, tanto mujeres como hombres, no se lleva nada enseñar rodillas, escotes e incluso hombros.  Aunque tampoco hay que preocuparse en exceso, parece que los qatarís son bastante tolerantes.


Doha, Qatar



Probablemente el viaje de trabajo más aburrido que me haya tocado nunca...  Por si fuera poco me llevé un disco duro portátil que se enchufa a la tele lleno de películas, pero me dejé el mando a distancia, sin el que no funciona, así que ni eso podía hacer en el hotel.  Menos mal que el gobierno de Doha decidió lanzar "la conferencia sin papel" y me prestaron un ordenador portátil, si no me da algo!  Me explico: en la habitación las únicas cadenas de televisión que se transmiten o bien están en árabe, o bien son de noticias.  Ni siquiera hay canal de documentales!  Un poco de zapping resulta realmente revelador: la mitad de los canales muestran primeros planos de lo que parecen predicadores barbudos con turbante.  La otra mitad películas antiguas o reality shows locales.  En inglés, Al Jazeera, BBCNews, Euronews, CNN y Bloomberg, para que nadie les acuse de que no tienen información plural. 
El barrio en el que se encuentra el hotel es todo una gran obra.  De hecho no sólo es este barrio, es toda la ciudad.  Si se pretende ir andando a cualquier lugar cercano, hay que andar sorteando todo tipo de obstáculos, y además el itinerario cambia cada día porque como están trabajando la calle que un día era más o menos transitable al día siguiente está siendo asfaltada y han cambiado todas las vallas de sitio.  Vallas y señalización para los coches, claro, porque como en casi todos los países en vías de desarrollo, el peatón no cuenta...  Todo lleno de polvo, ruido, agujeros, zanjas, asfalto pegajoso, olores abrasivos, y hay que ir colándose por medio de la obra o entre los coches porque no hay ningún paso previsto para los peatones.  Encontrar un taxi resulta ser bastante complicado y el transporte público brilla por su ausencia, aunque he de reconocer que he visto algún autobús, pero ninguna parada.

No se sirve alcohol más que en algunos lugares específicos, casi todos bares de hoteles de cinco estrellas.  No es que a mí me importe eso demasiado pero veía a algunos compañeros bastante preocupados.
Lo de bañarse en la playa tampoco es cosa fácil.  Sólo en las playas privadas de ciertos clubes y hoteles de cinco estrellas, e incluso allí sólo para miembros!  Yo me colé varias veces en la playa del Sheraton, donde estaba trabajando, sólo a tomarme un café al aire libre, y no se veía población local, sólo expatriados, y por los comentarios que llegaron a mis oídos todos bastante aburridos.  La playa por cierto no tiene demasiado encanto y el agua aunque bastante transparente resulta un poco sospechosa, se ven pasar muchos petroleros enormes y el puerto está a poca distancia.  Pero se agradece poder estar un rato al aire libre en un país donde todos los edificios están diseñados con ventanas que no se pueden abrir y ventilación exclusivamente artificial, y lo peor de todo, con los termostatos graduados a 14 grados!  Sí, sí, todo el mundo me preguntaba que si estaba pasando calor, y aunque parezca de risa, lo que estaba pasando, allí en medio del desierto, era frío, y mucho.  Mientras estaba trabajando en la cabina me ponía calcetines gordos (los que suelo llevar para el avión, que a veces también se pone como un frigorífico) y una chaqueta de lana que tuve que comprarme allí, y aún así, algunos días acababa tiritando. 


El pasatiempo favorito de los locales es entre semana visitar los centros comerciales acondicionados una vez más a unos 14 o 15 grados.  Está todo lleno de familias qatarís, ellos de blanco inmaculado, ellas de negro de la cabeza a los pies.  Sólo los niños pequeños aportan un poco de color al conjunto, y los extranjeros, por supuesto, que básicamente son todos los que están trabajando al servicio de los qatarís.  Impresionante la cantidad de tiendas de ropa, mayoría aplastante, en un país en el que todo el mundo va vestido igual.  Pero bueno, parece que debajo de la indumentaria negra muchas mujeres van a la última, de hecho algunas se las apañan para ir muy sexy con su rebozo negro.  Los hombres llevan todos gemelos de diamantes y relojes de oro como complemento, un teléfono móvil con manos libres y pinganillo colgado de la oreja permanente, y aparte de estos accesorios imprescindibles parece ser que tienen todos varios coches: el deportivo, ferrari, jaguar o similar, que utilizan para salir a cenar por ahí y que se llevan en el avión a Europa a donde van a pasar la mitad más calurosa del año, un 4x4 para hacer el salvaje por las dunas del desierto, un coche para que el servicio vaya a hacer la compra y demás recados, y uno para la mujer.  La gasolina no cuesta casi nada, 1 rial, que son unos 25 céntimos.  
Qatar vive fundamentalmente del gas, y está invirtiendo muchísimo dinero en instalaciones de gas licuado.  La población autóctona mantiene una estructura de tribus o clanes y todos los que son fieles al régimen reciben varios miles de dólares todos los meses de las rentas del gas.  Los clanes que no son afines a la monarquía (y que intentaron derrocarla) fueron expulsados del país y viven en el desierto al otro lado de la frontera, en Arabia Saudí.
Estos últimos datos los he extraído de conversaciones con compañeros de trabajo y con un guía jordano que me llevó de excursión al desierto.  No me he molestado en comprobar su veracidad así que no puedo garantizar que todo sea correcto al cien por cien, así que si alguien quiere hacer alguna corrección es bienvenida.
Volviendo a los pasatiempos de la población local: al caer la tarde, cuando empieza a refrescar, también se lleva dar un paseo por lo que allí llaman Al-corniche, el paseo marítimo.  Muchos incluso organizan un picnic en la franja de cesped que lo bordea, pero nada de improvisar, con sillas y mesas de camping, nevera y equipo de música.
El fin de semana (que allí es viernes y sábado) todos salen al desierto y hacen el cabra con algún tipo de vehículo por las dunas.  Yo hice una excursión con guía el domingo y aunque apenas había más coches aparte de los de mi grupo, todas las dunas estaban llenas de marcas, me costó encontrar un trozo de arena virgen para hacerle una foto!  

El camino hacia el desierto está bordeado por chiringuitos de alquiler de quads, y hay miles y miles.  El desierto el viernes debe ser un infierno, según mi guía vienen todos los qatarís, y son unos 300.000 sólo en Doha, y por las marcas y la cantidad de motos en alquiler no creo que estuviera exagerando.
Por cierto, el resto de la población, un 80%, son inmigrantes africanos y asiáticos en su mayoría, que se dedican a trabajar para los qatarís, en la construcción, en la sanidad, en los servicios, en todo.

Pero... ¿qué estoy haciendo?

Pues sí, al final he acabado haciendo como tantas otras veces lo que no pensaba que me fuera interesar nunca... un blog!  Acabo de volver de un viaje de trabajo aburridísimo a Doha y con tanto tiempo muerto sin nada que hacer y con una conexión a internet como único pasatiempo he terminado por verle la utilidad a un blog.  Lo cierto es que no paro de viajar y de conocer sitios interesantes y la verdad es que es una pena que toda esta información luego no le sea de utilidad a nadie (ni siquiera a mí porque cuando repito sitio en general se me ha olvidado casi todo de la vez anterior).  Así que allá voy, a ver qué sale!