martes, 16 de diciembre de 2008

Zanzibar, playa de Paje




Acabamos de volver de pasar diez días en Zanzibar.  La isla es una maravilla, un vergel lleno de plataneras, cocoteros y toda clase de árboles tropicales, playas de arena blanca y aguas turquesa.  Caímos en la playa de Paje, en la costa Este, un poco por casualidad, porque alguien me habló del hotel de una japonesa que hacía buen sushi y ése fue el criterio.  Pero la verdad es que fue todo un acierto, no tanto por el hotel como por el sitio.  Es una de las playas menos desarrolladas de la isla, está a unos 65 Km de la ciudad, así que es poco turística.  Tiene muchísimo colorido local porque las mujeres de los pueblos de alrededor se dedican a cultivar algas en el mar y cuando la marea está baja vienen a ocuparse de sus huertitos marinos y se afanan hasta que empieza a subir la marea.  Aprovechan el movimiento del agua para sacar la cosecha, arrastrando los sacos hasta la playa.  Luego estas algas las secan y se las venden a un intermediario que después las envía a Japón.

Estos días, como casi siempre, hemos hablado bastante del tema del desarrollo en África...  Para arrastrar sus sacos (que pesan bastante) les atan una cuerda fina de plástico y le hacen un nudito al final.  El nudo es muy pequeño y suelen llevar varios sacos, así que constantemente se les escapa alguno.  Un día que andaba paseándome observándolas terminé ayudando a una viejita que trataba de arrastrar cinco sacos a la vez ella sola, y cada paso tenía que parar a reorganizarse porque se le escapaba alguno.  La acompañé y le saqué dos sacos.  Tal y como parecía era horrible tirar del saco con el nudito aquel.  Cada poco se escapaba, y si le dabas un par de vueltas a la cuerda alrededor de la mano como la cuerda es fina y el saco pesa enseguida se te corta la circulación.  Los diez minutos que estuve tirando de la cuerda se me ocurrieron al menos tres maneras totalmente gratuitas de facilitarme la existencia:
1.  Atar un palo al extremo de la cuerda para agarrar del palo y que no se escape.
2.  Utilizar el culo de una botella de plástico o el mango de las botellas de aceite que consumen aquí con el mismo propósito.
3.  Atarse un pañuelo en la mano para poder enrollarse la cuerda sin clavársela.
Estas mujeres no realizan esta tarea diez minutos un día como yo sino al menos una hora diaria durante toda su existencia porque hay desde chavalinas de unos diez años hasta venerables ancianas...  ¿Cómo no se les ha ocurrido a ellas ningún sistema más cómodo para acarrear los sacos en el agua?  Es un ejemplo entre muchos que vemos a diario de cómo aquí la gente no hace nada por mejorar su calidad de vida, ni siquiera en cosas pequeñas que no cuestan dinero.  Para mí es un misterio porque creo que ya conozco bastante bien a unos cuantos africanos y no creo que sea inteligencia o imaginación lo que les falte...
Pueblo de Paje

Estuvimos buceando.  Los bancos de peces no son demasiado numerosos.  Es porque los pescadores locales no salen a pescar fuera del arrecife.  Lo hacen dentro que es más fácil y menos peligroso.  Pero es la zona de cría y no discriminan, arrastran las redes y se llevan todos los pezqueñines...  Lo raro es que todavía haya peces!  Otro misterio sin resolver, nunca habíamos visto un pueblo pesquero sin barcos no ya grandes sino medianos siquiera.  Sólo barquitas minúsculas con las que no nos extraña que no quieran salir del arrecife.  Nada que ver con los barcos que hemos visto en Senegal o incluso aquí al lado en Lamu.

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