viernes, 28 de noviembre de 2008

Nairobi, welcome to the real world!

Ayer fui a recoger unas cosas a casa de mi costurera y me pidió ayuda para lo siguiente. Está ayudando a unos niños de 5 y 7 años, vecinitos. Su mamá murió hace 5 años, poco después de nacer el pequeño. Entró en su casa una banda de delincuentes a robar y fue víctima de una violación en masa. (Y uno se pregunta qué pueden robar en estas casas, es gente que vive en el límite de la pobreza absoluta). Al poco tiempo murió enferma como consecuencia de la violación, no se sabe muy bien si de SIDA o alguna hemorragia interna. El papá poco después también enfermó de SIDA. Parece que no está muy bien de la cabeza, pega a los niños, no se ocupa de ellos, incluso los deja fuera de casa por la noche. Ayer me los enseñó y la verdad es que estaban en un estado lamentable. El papá los había dejado fuera por la noche y había estado lloviendo casi toda la noche. Ya era tarde y no podían pedir ayuda a ningún vecino, todos estaban ya durmiendo. Se refugiaron en la caseta de las letrinas. Estaban sucios, tristones, mojados, descalzos y llenos de moratones. Se me partía el corazón. El mayor no había podido ir al colegio porque el papá se había ido y había dejado la casa cerrada, así que no podía coger su uniforme, y aquí sin el uniforme no les dejan entrar en el colegio... Mi costurera lleva tiempo dándoles de comer pero dice que no puede seguir, ya les cuesta alimentar y vestir a su propio niño. Ha llevado a los niños a la policía, la policía la mandó al departamento que se ocupa aquí de la infancia, pero le dicen que no pueden hacer nada, si está el padre vivo él es quien debe ocuparse de los niños. Pero no lo está haciendo, y no le han dado ninguna solución.
LLevo dos días dándole vueltas a esta historia. Le dejé a mi costurera algo de dinero y ya les ha comprado zapatos, algo de ropa y va a seguir alimentándolos de momento. Los llevamos al centro médico para hacerles la prueba del HIV, porque si lo tienen como sus padres lo primero es que reciban la medicación. La buena noticia es que han dado negativo. Estoy tratando de enterarme de qué podemos hacer para que los admitan en algún orfelinato. Tengo algunas amigas que colaboran con orfelinatos, pero aunque hemos preguntado a los encargados no nos han dado una solución inmediata. Seguimos esperando que nos aclaren cuál es el procedimiento. Según mi costurera el papá estaría dispuesto a que alguien se hiciera cargo de los niños. A mí me daban ganas de traérmelos a casa, pero en este país estas cosas no son nada sencillas. En cuanto el padre se entere de que hay una mzungu (blanca) de por medio seguramente empiece a poner denuncias o pedir dinero, que es lo que suele suceder aquí en estos casos...
Continuará... (y para esta entrada sí que me gustaría ver algún comentario!)

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Doha, guía práctica


Dónde alojarse
Bueno, más bien lo que puedo aconsejar es dónde NO alojarse!  Mi hotel (elegido por la organización de la conferencia) hubiera estado fenomenal si se hubiera presentado como tres estrellas, pero se presentaba como cinco estrellas.  Para más información, ésta es mi crítica en TripAdvisor.  Pero lo peor no era el hotel en sí sino el barrio, todo en obras y sin un sólo restaurante agradable si no contamos los de los hoteles Sheraton y Four Seasons, nada baratos por cierto.  Alrededor todo está en obras y aparte de un centro comercial enorme llamado City Centre no hay gran cosa.  Aunque si el hotel tiene playa (Sheraton o Four Seasons) puede estar bien.
Así que si tengo que volver a Doha alguna vez procuraré alojarme en la zona "vieja" de la ciudad (en realidad todo ha sido reconstruido nuevo, parece una reproducción, pero tiene ambiente y buenos restaurantes no demasiado caros), se llama Souq Waqif.  Allí también es un poco más fácil conseguir taxis en caso de que haya que trabajar en el barrio nuevo (dudo que nadie vaya a Doha por otro motivo que no sea trabajo).  Ojo mujeres solas, puede que resulte un poco más difícil lo de encontrar alojamiento por aquí, algunos hoteles no nos aceptan sin "dueño" (padre o marido, con documentación que lo demuestre).

Dónde comer
En el Souq Waqif, casi en cualquier sitio, hay muchos restaurantes árabes con muy buena comida, nos gustó especialmente uno iraquí, y también muchos cafés para fumar shisha donde hay riquísimos zumos de guayaba y también comida local.

Dónde NO comer
En un restaurante que tiene muy buena pinta en el centro de Al Corniche, con una especie de Oryx gigante de juguete delante, fue la mascota de los juegos asiáticos que se celebraron aquí.  Tiene una terraza preciosa con una vista muy bonita pero todo es carísimo y aunque se supone que es libanés la comida es más bien occidental.  Yo me pedí el pescado de la casa y era un filete empanado con patatas fritas congeladas, y la cena me salió por casi 40€!

Cómo moverse por Doha
Cuesta bastante encontrar taxis!  Los turquesa son los que tienen buen precio.  Los taxis de los hoteles cuestan tres veces más.  Conviene esperar a que llegue alguien en un taxi azul, si es un hotel grande y transitado suele llegar gente.  Si no se está en un hotel grande o en el centro o cerca de algún centro comercial creo que lo mejor es hacerse con una tarjeta SIM local y cogerse el número de un taxista para poder llamarlo.  Transporte público escaso.  En el peor de los casos las distancias no son tan enormes e incluso ir de la zona vieja a la nueva puede ser un paseo agradable por la tarde noche, cuando no hace calor, una media hora andando.

Excursiones al desierto
Como no hay mucho más que hacer me embarqué en una de estas excursiones organizadas de medio día.  Son un poco estafa para turis (aunque me pregunto qué turis...  igual es que todo el mundo que viene a las conferencias consigue escaquearse una tarde como yo).  Casi todo el tiempo se va en el viaje de ida y de vuelta.  Una vez en el desierto más o menos una hora es interesante: conducen como locos subiendo y bajando dunas como si fueran montañas rusas con el coche envuelto en una nube de arena, y paran a ver la puesta del sol cerca del mar interior, muy bonito.  Pero luego te llevan a un supuesto campamento beduino a cenar y allí de verdad que lo estropean todo.  En realidad es un sitio donde los locales celebran bodorrios y parece una enorme discoteca al aire libre, todo lleno de lucecitas de neón por todas partes y música discotequera con toque árabe atronando para cuatro gatos que íbamos en esta excursión.  Creo que con decir que el té es lipton y te lo sirven en tazas de papel os podéis hacer una idea.  Nada de una cena con encanto a la luz de las antorchas en el desierto...  Yo iba sola y no podía elegir, tuve que hacer varias llamadas a diferentes compañías para encontrar una que tuviera una salida aquel día, pero si podéis elegir coged la excursión más corta que no incluye la cena.  Y por supuesto evitar el viernes y el sábado que debe parecer el desierto la M-30 en plena hora punta.
A mí me hubiera gustado conducir yo misma, pero para eso creo que habría que cogerse un taxi hasta donde están todos los tenderetes de alquiler de motos quad. 
 

Dónde encontrar información una vez en Doha
Comprar el Time Out Doha nada más llegar, está todo lo necesario

Cuánto cuesta estar en Doha
Mi hotel costaba alrededor de los 250$ alojamiento y desayuno.  Creo que hay hoteles bastante buenos a partir de 150$.
Taxi desde el aeropuerto 32QR, que son unos 10$  Un trayecto en la ciudad alrededor de 20QR, o 6-7$.  Evitar los taxis que no son azul turquesa, son mucho más caros.
Comer en la zona nueva sale carísimo, en los hoteles un café sale por unos 8$, un sandwich con un poco de ensalada por 25$.  En Souq Waqif se come muy bien por 12 a 15$.

Qué traer a Doha
  • Libros, películas, revistas, pasatiempos, cualquier cosa que a uno le guste hacer en la habitación del hotel porque la televisión no tiene mucho que ofrecer y en las horas de más calor del día ni siquiera vale la pena salir a la calle, hace mucho calor y está casi todo cerrado hasta que cae la tarde.
  • Ropa de abrigo porque en los interiores puede hacer mucho frío.  Y no vale un simple chal, yo no soy friolera y me tuve que comprar una chaqueta de lana y me tenía que poner calcetines mientras trabajaba, menos mal que los suelo llevar para el avión porque no podía imaginarme semejante exageración.  Más de una hora sin moverse demasiado y empiezas a notar los primeros síntomas de congelación en pies y manos.  En un momento dado o en caso de olvido la manta del avión puede venir estupendamente.
  • Un bolso grande para guardar la ropa de abrigo cuando se sale a la calle, ya no hace falta.
  • Gafas de sol, crema solar, gorro, si se va a estar fuera entre las diez y las cuatro de la tarde.
  • Ropa discreta, tanto mujeres como hombres, no se lleva nada enseñar rodillas, escotes e incluso hombros.  Aunque tampoco hay que preocuparse en exceso, parece que los qatarís son bastante tolerantes.


Doha, Qatar



Probablemente el viaje de trabajo más aburrido que me haya tocado nunca...  Por si fuera poco me llevé un disco duro portátil que se enchufa a la tele lleno de películas, pero me dejé el mando a distancia, sin el que no funciona, así que ni eso podía hacer en el hotel.  Menos mal que el gobierno de Doha decidió lanzar "la conferencia sin papel" y me prestaron un ordenador portátil, si no me da algo!  Me explico: en la habitación las únicas cadenas de televisión que se transmiten o bien están en árabe, o bien son de noticias.  Ni siquiera hay canal de documentales!  Un poco de zapping resulta realmente revelador: la mitad de los canales muestran primeros planos de lo que parecen predicadores barbudos con turbante.  La otra mitad películas antiguas o reality shows locales.  En inglés, Al Jazeera, BBCNews, Euronews, CNN y Bloomberg, para que nadie les acuse de que no tienen información plural. 
El barrio en el que se encuentra el hotel es todo una gran obra.  De hecho no sólo es este barrio, es toda la ciudad.  Si se pretende ir andando a cualquier lugar cercano, hay que andar sorteando todo tipo de obstáculos, y además el itinerario cambia cada día porque como están trabajando la calle que un día era más o menos transitable al día siguiente está siendo asfaltada y han cambiado todas las vallas de sitio.  Vallas y señalización para los coches, claro, porque como en casi todos los países en vías de desarrollo, el peatón no cuenta...  Todo lleno de polvo, ruido, agujeros, zanjas, asfalto pegajoso, olores abrasivos, y hay que ir colándose por medio de la obra o entre los coches porque no hay ningún paso previsto para los peatones.  Encontrar un taxi resulta ser bastante complicado y el transporte público brilla por su ausencia, aunque he de reconocer que he visto algún autobús, pero ninguna parada.

No se sirve alcohol más que en algunos lugares específicos, casi todos bares de hoteles de cinco estrellas.  No es que a mí me importe eso demasiado pero veía a algunos compañeros bastante preocupados.
Lo de bañarse en la playa tampoco es cosa fácil.  Sólo en las playas privadas de ciertos clubes y hoteles de cinco estrellas, e incluso allí sólo para miembros!  Yo me colé varias veces en la playa del Sheraton, donde estaba trabajando, sólo a tomarme un café al aire libre, y no se veía población local, sólo expatriados, y por los comentarios que llegaron a mis oídos todos bastante aburridos.  La playa por cierto no tiene demasiado encanto y el agua aunque bastante transparente resulta un poco sospechosa, se ven pasar muchos petroleros enormes y el puerto está a poca distancia.  Pero se agradece poder estar un rato al aire libre en un país donde todos los edificios están diseñados con ventanas que no se pueden abrir y ventilación exclusivamente artificial, y lo peor de todo, con los termostatos graduados a 14 grados!  Sí, sí, todo el mundo me preguntaba que si estaba pasando calor, y aunque parezca de risa, lo que estaba pasando, allí en medio del desierto, era frío, y mucho.  Mientras estaba trabajando en la cabina me ponía calcetines gordos (los que suelo llevar para el avión, que a veces también se pone como un frigorífico) y una chaqueta de lana que tuve que comprarme allí, y aún así, algunos días acababa tiritando. 


El pasatiempo favorito de los locales es entre semana visitar los centros comerciales acondicionados una vez más a unos 14 o 15 grados.  Está todo lleno de familias qatarís, ellos de blanco inmaculado, ellas de negro de la cabeza a los pies.  Sólo los niños pequeños aportan un poco de color al conjunto, y los extranjeros, por supuesto, que básicamente son todos los que están trabajando al servicio de los qatarís.  Impresionante la cantidad de tiendas de ropa, mayoría aplastante, en un país en el que todo el mundo va vestido igual.  Pero bueno, parece que debajo de la indumentaria negra muchas mujeres van a la última, de hecho algunas se las apañan para ir muy sexy con su rebozo negro.  Los hombres llevan todos gemelos de diamantes y relojes de oro como complemento, un teléfono móvil con manos libres y pinganillo colgado de la oreja permanente, y aparte de estos accesorios imprescindibles parece ser que tienen todos varios coches: el deportivo, ferrari, jaguar o similar, que utilizan para salir a cenar por ahí y que se llevan en el avión a Europa a donde van a pasar la mitad más calurosa del año, un 4x4 para hacer el salvaje por las dunas del desierto, un coche para que el servicio vaya a hacer la compra y demás recados, y uno para la mujer.  La gasolina no cuesta casi nada, 1 rial, que son unos 25 céntimos.  
Qatar vive fundamentalmente del gas, y está invirtiendo muchísimo dinero en instalaciones de gas licuado.  La población autóctona mantiene una estructura de tribus o clanes y todos los que son fieles al régimen reciben varios miles de dólares todos los meses de las rentas del gas.  Los clanes que no son afines a la monarquía (y que intentaron derrocarla) fueron expulsados del país y viven en el desierto al otro lado de la frontera, en Arabia Saudí.
Estos últimos datos los he extraído de conversaciones con compañeros de trabajo y con un guía jordano que me llevó de excursión al desierto.  No me he molestado en comprobar su veracidad así que no puedo garantizar que todo sea correcto al cien por cien, así que si alguien quiere hacer alguna corrección es bienvenida.
Volviendo a los pasatiempos de la población local: al caer la tarde, cuando empieza a refrescar, también se lleva dar un paseo por lo que allí llaman Al-corniche, el paseo marítimo.  Muchos incluso organizan un picnic en la franja de cesped que lo bordea, pero nada de improvisar, con sillas y mesas de camping, nevera y equipo de música.
El fin de semana (que allí es viernes y sábado) todos salen al desierto y hacen el cabra con algún tipo de vehículo por las dunas.  Yo hice una excursión con guía el domingo y aunque apenas había más coches aparte de los de mi grupo, todas las dunas estaban llenas de marcas, me costó encontrar un trozo de arena virgen para hacerle una foto!  

El camino hacia el desierto está bordeado por chiringuitos de alquiler de quads, y hay miles y miles.  El desierto el viernes debe ser un infierno, según mi guía vienen todos los qatarís, y son unos 300.000 sólo en Doha, y por las marcas y la cantidad de motos en alquiler no creo que estuviera exagerando.
Por cierto, el resto de la población, un 80%, son inmigrantes africanos y asiáticos en su mayoría, que se dedican a trabajar para los qatarís, en la construcción, en la sanidad, en los servicios, en todo.

Pero... ¿qué estoy haciendo?

Pues sí, al final he acabado haciendo como tantas otras veces lo que no pensaba que me fuera interesar nunca... un blog!  Acabo de volver de un viaje de trabajo aburridísimo a Doha y con tanto tiempo muerto sin nada que hacer y con una conexión a internet como único pasatiempo he terminado por verle la utilidad a un blog.  Lo cierto es que no paro de viajar y de conocer sitios interesantes y la verdad es que es una pena que toda esta información luego no le sea de utilidad a nadie (ni siquiera a mí porque cuando repito sitio en general se me ha olvidado casi todo de la vez anterior).  Así que allá voy, a ver qué sale!