De todas las ciudades que he visitado en el África subsahariana Lamu es sin duda la que más me ha gustado. El pueblecito de Shela también es precioso aunque quizás resulte un poco más artificial, es la zona donde están los mejores hoteles y está mucho más cuidado que la ciudad. Desde luego es el mejor sitio para alojarse, para estar cerca de la playa y en un sitio tranquilo. También por el riesgo de malaria que es aquí bastante serio: cuanto menos densidad de población haya alrededor menor es el riesgo. Pero tampoco hay que ir con miedo, desgraciadamente la auténtica enfermedad que asola África es la pobreza, y que yo sepa no es contagiosa. La malaria es una enfermedad que se cura fácilmente si se detecta en una fase temprana. Ningún turista que tenga fiebre muy elevada y tiritonas va a esperar más de la cuenta para acudir al médico. No hace falta estar en una ciudad importante, en cualquier dispensario de pueblo en Kenya, previo pago, suelen tener todo lo necesario para hacer la prueba de la malaria y administrar el tratamiento. Hablo del tema de la malaria ahora porque tengo una amiga que pasó su baja de maternidad en Lamu Town, unos dos meses, y tanto ella como el bebé cogieron la malaria, pero apenas la sufrieron. En cuanto vieron que tenían fiebre alta fueron al hospital local, y a pesar de las apariencias fueron muy eficaces. Enseguida se les practicó el test y se les dió la medicación, y en un par de días ya se encontraban perfectamente, de hecho no fue peor que un catarro. El tratamiento que se utiliza para curar la malaria hoy en día es muy eficaz, y combina derivados de la quinina, que es el fármaco clásico que siempre se ha usado para combatir el paludismo, combinados con extractos de una planta que se llama artemisina y que compensa la resistencia que ha desarrollado el parásito a la quinina. En un máximo de tres días se cura la malaria siempre y cuando se detecte en una fase temprana. Por eso en África o después de un viaje a África es muy importante hacerse la prueba cuanto antes si hay síntomas sospechosos. El gran drama es que la población local a menudo no puede permitirse las pruebas y el tratamiento (a pesar de que el precio no supera los 3€ diarios) o no está bien informada al respecto, y por ello no acude al médico hasta que ya es demasiado tarde...
En fin, este es un problema común a casi todo el África subsahariana y no particular de Lamu, espero que no llegue a disuadir a nadie de realizar el viaje, pues con un poco de prevención y sentido común lo normal es no coger la malaria, y en el peor de los casos es una enfermedad que se cura rápido y sin complicaciones si se detecta a tiempo.

Lamu es una ciudad pequeña, de calles estrechas y abigarradas, llena de recovecos y celosías, mujeres tapadas de la cabeza a los pies y hombres reunidos a la sombra de los árboles en las plazas.
Es una ciudad de pescadores y se ve sobre todo en el puerto y en el mercado. Los pescadores suelen ir vestidos de manera tradicional, con un kikoi descolorido enrollado a la cintura. Los barcos son preciosos, son las típicas barcas árabes o dhow de vela, con el mástil de madera de manglar.
En Lamu abundan los manglares, de un verde brillante. Forman canales por los que los barcos tienen que maniobrar con mucho cuidado para salir a las zonas de pesca. Hoy en día casi todos tienen motor. Dependiendo de la dirección del viento lo utilizan sólo a la ida o a la vuelta, y les facilita muchísimo la tarea. Sin motor no podrían salir a pescar todos los días pues sólo con la vela no siempre se puede maniobrar en estos estrechos canales. De hecho se suele ver a los que no tienen motor encallados en los bancos de arena que se forman en los canales.
Quizás el detalle más bonito de la ciudad sean las puertas. Puertas de madera talladas que son auténticas obras de arte, famosas en toda África. Las paredes también son llamativas: muchas son de piedra de coral blanco. La mayor parte están viejas y el coral ha quedado cubierto por sucesivas capas de moho y cal, a menudo la última es de moho renegrido. Pero las más nuevas o las que han sido restauradas son impresionantes. Aquí parece que no ha llegado la chapa metálica ondulada tan omnipresente en África. Los tejados siguen siendo todos de makuti y es todo un regalo para la vista.
No hay más vehículos de motor en la isla que una ambulancia y no sé si habrá llegado ya alguna moto. Pero la mayor parte del tráfico rodado lo constituyen burros cargados de mercancía o arrastrando un carro, y alguna que otra bicicleta.

Cómo llegar
Desde Nairobi, en avión con Fly540 si se compra sólo el billete, o mejor con Air Kenya, que sale de Wilson, el aeropuerto secundario de Nairobi, donde todo es mucho más rápido y no hay tanto control de seguridad ni tanto gentío. En un paquete combinado con hotel sale más barato y se evita el tráfico y el follón de Jomo Kenyatta. También se puede ir por tierra, en autobús o matatu, pasando por Mombassa y Malindi. El último tramo, después de Malindi, tiene fama de peligroso, los matatus viajan en convoy.
Cómo moverse por allí
El aeropuerto está en la isla de Manda. Hay un barquito que lleva a Lamu ciudad. Si se ha comprado un paquete combinado habrá un barquito directo al hotel si está en Shela.
Para ir de Shela a Lamu se puede ir andando (un par de kilómetros) aunque de noche es preferible no hacerlo y de día puede hacer mucho calor, o se puede ir en barquito también.
Muy recomendable hacer una salida en un barco más grande (dhow) para visitar los canales, los manglares y alguna playa virgen, mucho más bonitas que la playa principal de Shela. Muy importante asegurarse de que el barco tiene sombra y de que el capitán llevará barbacoa y todo lo necesario para hacer la comida en el barco, porque en la playa no hay sombra y puede haber babuinos hambrientos que pueden convertir una agradable comida en una auténtica batalla campal. Recomiendo a nuestro capitán, Amed, 0720794302. Es muy organizado, tiene todo lo necesario y lo hemos recomendado a muchos amigos siempre con muy buen resultado. En caso de ir con niños tanto él como su ayudante Abdullah son un encanto y se ocupan muchísimo de los pequeños.

Dónde alojarse
Yo prefiero Shela, porque está en la playa y es más tranquilo. Nosotros nos quedamos en la Bahari Guesthouse. Está muy bien pero sólo si se reserva la penthouse, que es todo el piso de arriba. Es una habitación con dos camas estilo Lamu, y una terraza muy grande con una vista espectacular, hamacas y camas para vaguear al aire libre y una mesa donde se pueden servir todas las comidas sin tener que bajar al restaurante. Muy íntimo. Las desventajas son que puede hacer mucho calor por la noche (no hay aire acondicionado ni ventilador) y para familias con niños pequeños, se sube por una escalera muy peligrosa.
Por un precio similar, quizás un poco más barato, hay un sitio nuevo algo más grande con piscina que se llama Jannatan House. Lo han probado algunos amigos y les ha gustado.
También muy recomendable, un poco más caro, Banana House & Wellness Centre.
Una alternativa muy interesante es acampar en alguna isla desierta. Se puede negociar el viaje en barquito con noche y así visitar alguna isla más remota.
El hotel más caro de Shela es el Peponi, desde fuera no tiene mala pinta, pero por lo que he oído no vale la pena pagar lo que cuesta.
Si la estancia va a ser un poco larga y se va en un grupo lo suficientemente grande (al menos cinco o seis días, al menos tres familias), como en el resto de la costa de Kenya, la mejor opción calidad/precio suele ser alquilar una casa, que viene con servicio y cocinero. Es como estar en un hotel porque te lo hacen todo, y suelen ser casas bastante espectaculares y por un precio más que razonable si comparamos con los hoteles. Pero hay que tener en cuenta que requiere un poco de organización: hay que explicar muy bien al cocinero lo que se quiere comer y en qué cantidad, y preparar la lista de la compra, y de verdad que no es tan fácil como parece planificar comidas para 12 personas durante una semana. Hay muchas posibilidades, la más conocida es langatalink. Buscando en google se pueden encontrar otras agencias y casas que se anuncian sin intermediarios también.
Qué traer
- Una vez más, repelente de mosquitos, mosquitera propia o algo para tapar los agujeros de la mosquitera, que probablemente alguno tendrá.
- Un paraguas para usarlo como sombrilla para visitar la ciudad, para caminar por la playa o para darse el paseo de Shela a Lamu. Por supuesto gafas de sol, gorro y protección solar.

